El patrón Chewbacca Hopper entra en la categoría de los grandes terrestres de foam pensados para cuando los saltamontes están activos y las truchas patrullan las orillas buscando bocados fáciles. Su cuerpo de foam ayuda a que flote alto, soporte bien varias derivas y aguante incluso pequeñas ninfas colgando debajo, algo clave si quieres combinar pesca en superficie con una segunda opción subsuperficial.
En ríos patagónicos tiene mucho sentido usar la mosca Chewbacca Hopper cuando sopla viento lateral, hay pasto en las riberas y ves saltamontes entrando al agua. Trabájala lanzando muy pegado a la orilla, dejando que caiga con cierta intención y dándole drifts relativamente cortos, porque muchas tomas se producen en los primeros metros después del impacto. Como mosca guía en un hopper–dropper, la mosca Chewbacca Hopper te entrega flotación y visibilidad, mientras una ninfa ligera o con tungsteno trabaja por debajo en la misma línea de corriente






